Simplemente Complejo
 
 
 
“I have a dream that one day this world will rise up and live out the true meaning of the Universal Declaration of Human Rights: ‘All human beings are born free and equal in dignity and rights.They are endowed with reason and conscience and should act towards one another in a spirit of brotherhood.’ I have a dream that in the sandy shores of Chiclana the sons of former sub-Saharians and the sons of former Spaniards will sit together at a table and share a glass of cool refreshing Manzanilla. I have a dream that one day even the countries of Africa, a forgotten continent, sweltering with the heat of injustice and opression, will be transformed into an oasis of freedom and justice. I have a dream that my grandchildren will one day live in a world where they will not judge, care or even notice the color of their neighbour’s skin or way of dressing but will only appreciate the content of their character. I have a dream today.
 
I have a dream that one day the United States of America, the state of Israel, and all the countries whose government’s lips are presently dripping with the words of interposition and nullification, will be transformed into a situation where little boys and girls of different local cultural backgrounds will be able to join hands and walk together as sisters and brothers of a common unique human multifarious culture. I have a dream today.
 
I have a dream that one day every valley shall be exalted, every hill and mountain shall be made low, the rough places will be made plain, and the crooked places will be made straight, and the glory of the humans in the paradisiac environment of Earth shall be revealed, and all flesh shall see it together. This is our hope. This is the faith with which I wake up and stand every day. With this faith we will be able to hew out of the mountain of despair a stone of hope. With this faith we will be able to transform the jangling discords of our nations into a beautiful symphony of brotherhood. With this faith we will be able to work together, to enjoy together, to struggle together, to go together where no species has gone before, knowing that we can reach the goal.”
 
Hoy he decidido ser polémico.
 
Además me he atrevido a parafrasear un trocito de la charla que Martin Luther King, Jr., dió a los pies del Lincoln Memorial, Washington D.C., el 28 de Agosto de 1963.
 
Uno de los aspectos que siempre me ha impresionado de los EEUU, y sobre todo experimentarlo sobre el terreno, es que verdaderamente se trata de un crisol de culturas tan diferentes, representativas de todo el mundo. Y funciona. Lo increíble es que funciona. Por supuesto no está libre de un montón de problemas de todos los tipos; pero funciona. Los problemas están ahí para solucionarse y siempre suponen una oportunidad de crecimiento y desarrollo. En El País de este domingo, Mario Vargas Llosa hacía un comentario similar sobre Israel. No había caído yo antes en la cuenta, pero es así también. Se trata de un estado que (más allá de todas las polémicas) funciona como un crisol de culturas de muchos países. Gentes de hablas muy diversas, nacidos en países con culturas muy diferentes han sido capaces de montar una nación en apenas unos años; desde cero.
 
El reto que tenemos las generaciones que ahora vivimos es hacer algo parecido con todo el mundo como una comunidad global. Tenemos que crear un mundo donde seamos capaces de entendernos, de crecer juntos y de progresar en el desarrollo y realización como seres humanos plenos, y con todos los derechos efectivos. No estoy sugieriendo que miremos a los EEUU o Israel como ejemplo a seguir. Pero sí como ejemplo de que es posible la integración multicultural en un ambiente democrático (mientras no encontremos algo mejor) de derechos y libertades.
 
Me pregunto cómo es posible que día tras día no permitan a ese pesquero español que ha rescatado de una muerte segura por ahogo a cincuenta seres humanos, ni en un país ni en otro. Y además los políticos españoles argumentan con que si estaba pescando en aguas libias y es ese país el que debe acogerlo. Por supuesto el patrón se defiende diciendo que estaban en aguas internacionales. Faltaría más. ¿Por qué a ningún país, España el primero, se le ha ocurrido enviar un barco de rescate sobre la marcha?
 
Y mientras Kofi Annan trata de apagar un fuego que se reaviva con fiereza entre Israel y sus vecinos. A menudo me pregunto si fuera posible medir la fortaleza de espíritu del Secretario General, cuántos órdenes de magnitud harían falta. ¿Con cuántos problemas desesperantes no tendrá que lidiar cada día en su dirección de la ONU? ¿Cuántas vidas que se pierden cada día, uno tras otro, año tras año, por la inacción y la ineficacia políticas? ¿Cómo puedo yo ayudar, más allá de esa opresión personal y el dolor de millones de punzones que a veces se siente con tanta injusticia y muerte?
 
No quiero dejaros con ningún sinsabor. Es posible hacer algo. Cada uno podemos encontrar algo con lo que ayudar. Incluso si sólo fuera vivir nuestra vida lo más dignamente posible, ya sería bastante.
 
Perdonad, pero ya os dije que hoy sería polémico.
 
 
I have a dream ...
miércoles 19 de julio de 2006